Vivienda unifamiliar con 310 m² construidos en dos plantas sobre un lote de 785 m² con fondo a la laguna.
El proyecto se desarrolló priorizando la relación con el entorno, abriendo las principales visuales y áreas sociales hacia el agua. La implantación, la orientación y la resolución de los espacios buscan potenciar la luz natural y generar una conexión fluida entre interior y exterior.
La casa combina líneas modernas con una materialidad sobria y duradera, logrando un equilibrio entre diseño, confort y calidad constructiva. Cada ambiente fue pensado para un uso real, con una lógica funcional clara y espacios amplios que acompañan la vida cotidiana.